Querida Iglesia

Si bien todo el mundo ahora solo piensa en el terremoto, y entrar en temas religiosos de por sí es arriesgado, siento que tengo que comentar este libro.

¡Porque es muy bueno! Expresa los sentimientos de muchos con algunos temas relacionados con dolores de la Iglesia de hoy, desde una postura claramente liberal con la que coincido mayoritariamente y, si hay algo en lo que disiento, creo que por lo menos es necesario dejar el espacio para que exista la discusión que Vallés propone.

El miedo de los Teólogos, el doble estándar, las dificultades que la postura conservadora y, a veces, condenatoria de Roma provoca, e incluso el sacerdocio femenino (cosa con la que, personalmente, estoy de acuerdo). Resalta que cuando una normativa es extremadamente exagerada invita a no cumplirla y que la Jerarquía debiera abrirse a reconsiderar algunas de ellas. Y hasta nos recuerda que el Papa no es infalible cuando no hace uso explícito de esa facultad (cosa que, sabiamente, es muy poco común) y por tanto la actitud oficial frente a distintos temas puede cambiar en cualquier momento(y algunos esperamos que lo haga).

El tono intenta conciliar el disentimiento con la permanencia dentro de la iglesia. Siendo escrito durante el pontificado de Juan Pablo II(JPII) creo que se abrió una ventana de esperanza y un maravilloza confirmación a esto a partir de la alocución de BXVI a la CG35, gozo para todos los que nos sentimos amigos de la Compañía.

Lo unico que lamento es que a ratos queda la tradicional sensación de equivalencia entre Iglesia y Jerarquía o Individuos Consagrados. Una lástima.

Es un libro dirigido a los Católicos pero que no va a gustarle -ni tiene que- a todos ellos. Pero es en la diversidad que resalta la unidad y lo que forma comunidad.Termino con la siguiente cita, bastante crítica, y aunque es larga y no es el tono general del libro, considero bueno ponerla porque hay cosas que deben decirse aunque suenen feas:

“Que no se lo crean. Que no se crean que ellos son los buenos, los santos, los que hacen lo que se debe hacer y dicen lo que se debe decir. Que no se crean que ellos son los obedientes, los disciplinados, los edificantes, los buenos hijos, gloria de la familia y ornato de la sociedad de quienes depende el bienestar de la raza humana y la felicidad del futuro. Que no se crean los “de derechas” en la Iglesia que ellos son la verdadera Iglesia y que los “de izquierdas” como yo somos sólo los díscolos tolerados por mera benevolencia indulgente, la cizaña que de alguna manera hay que aguantar hasta que la corten, los malos de la película, los desobedientes, los molestos. Que no se crean que son sólo ellos los que aman a la Iglesia y los que ayudan a su crecimiento mientras que nosotros le hacemos daño y rebajamos su gloria. Que no se lo crean. Que sepan que amamos a la Iglesia tanto al menos como ellos, que trabajamos por su gloria y vivimos por su vida, y que creemos, sin juzgar ni condenar pero con la realidad de los hechos y la experiencia de la realidad, que son ellos, los “de derechas” los que impiden el crecimiento de la Iglesia, los que son responsables de la mala imagen que ante numerosos y dignos grupos tiene la Iglesia hoy, los que hacen daño al plan de Cristo y a la expansión del Reino.”

Vallés, Carlos G.. Querida Iglesia. Segunda Edición. Madrid, Editorial PPC, 1997, 181 pág., 19 cm.

Anuncios

Acerca de fbanados
CS Student at University of Chile.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: